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Defender la vida y la solidaridad contra los neonazis, el racismo y la violencia


Compartimos el artículo de Piero Neri de la Corriente Humanista Socialista publicado en La Comune online sobre  los recientes ataques armados en EE.UU.





El sábado 3 de agosto en El Paso, Texas (EE.UU.), un
ataque terrorista de clara marca neonazi y racista causó 20 muertos y 26
heridos. El autor, un joven blanco, disparó cobardemente con una ametralladora
durante 20 minutos a personas indefensas en un atestado centro comercial. Poco
antes había expuesto sus aberrantes “razones” en un texto difundido en
internet: “este ataque es una respuesta a la invasión hispana de Texas”, los
inmigrantes “sustituirán” a la población local y ya nos “quitan el trabajo”.
Inspirándose en la ideología neonazi del “supremacismo blanco” y en las
masacres en dos mezquitas de Nueva Zelanda en marzo del 2019 que causaron 51
víctimas, ha reivindicado que sus opiniones sobre la inmigración eran
“precedentes a las de Trump y su campaña presidencial”. Las pocas y escuálidas
ideas de este terrorista neonazi calcan las que oímos resonar impunemente, cada
vez más a menudo, tanto de lo alto de la política como de los bajos fondos
inmorales de las sociedades.





Pocas horas después, en la noche del domingo, de nuevo en
EE.UU., en Dayton (Ohio), un joven blanco, también con un arma de guerra, mató
a 9 personas e hirió a 16. Hasta el momento no hay informaciones que aclaren la
naturaleza de los hechos: si se trata de un ataque similar al de El Paso o de
una masacre a manos de una persona violenta y asesina que haya podido
aprovecharse de un fácil acceso a las armas letales, como desgraciadamente
sucede a menudo en EE.UU. donde el año pasado murieron 34.000 personas por el
uso de armas de fuego.





Expresando cercanía y solidaridad con los familiares y personas queridas de las víctimas, denunciamos cómo las dos masacres –de todos modos– tienen algo en común: la inspiración y la protección desde lo alto de la que gozan estos terroristas, racistas y asesinos. De hecho, es Trump el primer y más activo promotor de racismo y misoginia, violencia y maldad; protege y permite la proliferación de corrientes y bandas neonazis mientras defiende la posibilidad de adquirir y utilizar masivamente armas de fuego. En su decadencia, Trump, Salvini, Orban, Bolsonaro & cía. se parecen cada vez más y son peligrosos, arrastran a personas e incluso a sectores de la sociedad a una espiral mortífera, alimentan acciones sanguinarias de neonazis y asesinos. Estos acontecimientos son un aviso, por tanto, para todos, mucho más allá de las fronteras de EE.UU., porque reafirman trágicamente cómo –para frenar la proliferación de las bandas neonazis y xenófobas, afrontar la maldad racista de los poderes y la escalada de la violencia– cada vez es más importante unirse en la defensa de la vida y de la vivibilidad, de la solidaridad y de la acogida humana.





Piero Neri, 5 de agosto de 2019