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Conflicto EE.UU–China sobre el virus: Bioterroristas


La Casa Blanca acusa: el Covid-19 habría salido de un laboratorio en Wuhan por responsabilidad del régimen chino. Beijing rechaza las acusaciones y hace circular la hipótesis de que fueron los militares estadounidenses quienes difundieron el virus en el país asiático. El origen del Covid-19 es todavía incierto. Diversos estudios científicos lo identifican en un spillover, es decir, un salto de un virus de alguna especie animal a la humana. Es la hipótesis más acreditada y parece la más creíble. Pero aquí lo que nos interesa es otra cosa: ¿qué nos indica este choque entre EE.UU. y China? ¿Hay algo de verdad o es todo falso?
Las acusaciones recíprocas entre EE.UU. y China son parte de un conflicto entre superpotencias en el que, sin embargo, ambas se acusan de algo que conocen muy bien: los arsenales militares de armas biológicas y la investigación relacionada con ellos. Por esto, en el plano hipotético, incluso podría ser cierto aquello de lo que se acusan mutuamente. En efecto, tanto los EE.UU. como China, en compañía de otros numerosos Estados, han acumulado arsenales de armas biológicas por décadas y todavía hacen uso de ellas, han desarrollado y desarrollan investigaciones científicas sobre estas armas (bacterias, virus, hongos y otros microorganismos letales) gestionadas por sus aparatos militares y de las que colaboran círculos científicos cómplices de esta actividad criminal. Hoy, siendo impopular la idea de hacer la guerra con virus y bacterias, lo hacen tras la fachada hipócrita de la “defensa nacional contra el bioterrorismo”: en realidad, ellos mismos han sido los bioterroristas.
Entre acusaciones y mentiras de estado, en tiempos de pandemia, una vez más resulta clara una verdad sobre la que hace tiempo insistimos: todos los Estados son canallas.

Piero Neri
07/05/20