Ir al contenido principal




Elecciones en Brasil: Bolsonaro, ¿un fascista como presidente?

Reproducimos el artículo de Piero Neri de la Corriente Humanista Socialista publicado en La Comune online sobre los resultados de las elecciones de Brasil el domingo.

La Bolsa de San Pablo sube 6 puntos. Romuario Rosario da Costa (artista afrobrasileño simpatizante del PT) es asesinado en Bahía por doce cuchillazos cometidos por un partidario de Jair Bolsonaro luego de una discusión política. Todo esto sucede el día posterior a la primera vuelta de las elecciones en Brasil apenas se difundieron los resultados.


Se trata de una síntesis de la situación y también de una terrible advertencia. Con el 46% de los votos, venció en las elecciones Jair Bolsonaro, candidato de ultraderecha y neo-fascista. El candidato de izquierda, Fernando Haddad del PT, se quedó en el 29%. El 28 de octubre será el ballotage: sabemos que de las elecciones no puede provenir nada bueno para la gente común, pero esperemos (y actuemos en ese sentido) para que no se afirme la peor de las posibilidades. Bolsonaro sacó provecho, sobre todo, de las redes sociales en su campaña y lucró con las desilusiones y los escándalos del PT. Es apoyado por los militares, los latifundistas y los empresarios del agro, por los sectores patronales, del mundo de las finanzas y por las iglesias evangélicas. Su mensaje es de asesinabilidad y odio, misoginia, racismo y xenofobia. Frente a la violencia tan extendida en la sociedad (67.000 homicidios registrados en un año) propone el permiso de matar (“un policía que no mata no es un buen policía”) para una policía más asesina, incluso, que la de EE.UU y también una liberalización de la compra de armas. Promueve la misoginia y la violencia contra las mujeres (“ni siquiera mereces ser violada”, llegó a decirle a una adversaria política), rabiosa homofobia (“mejor un hijo muerto que un hijo gay”) y represiones de todo tipo. Finalmente, reivindica abiertamente la dictadura militar brasileña (1964-1985), la tortura y la eliminación de los “subversivos”. Por la negativa y en cuanto a peligrosidad, Bolsonaro supera a las otras derechas surgidas en Sudamérica en la última fase. Sin embargo, casi 50 millones de personas han votado por él, una señal de que no sólo la sociedad se está disgregando al calor de la emergencia y la violencia sino también de que importantes sectores son protagonistas de una degradación moral sin precedentes.


Por fortuna no nos encontramos sólo con esto. Hay quienes han reaccionado y existe la posibilidad de reaccionar: antes de las elecciones han sido justamente las mujeres –protagonistas de una importante emersión en el continente- quienes valientemente tomaron la iniciativa y grandes manifestaciones han colmado las ciudades bajo la consigna de “ele nao” (“él no”). El éxito de Bolsonaro refuerza la oleada fascistoide de los numerosos Trump, Le Pen, Salvini, Orban y compañía e incrementa los peligros de esta decadencia caracterizada por la asesinabilidad. Más que nunca es necesario combatirla con firmeza y luchar contra estos enemigos de la humanidad.


Piero Neri


La Comune online http://www.lacomuneonline.it


09/10/18