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NO A LA CRIMINAL OFENSIVA TURCA EN EL NORTE DE SIRIA ¡EL PUEBLO KURDONECESITA DE NUESTRA SOLIDARIDAD!

Hace unos días, Turquía dio inicio a una ofensiva criminal en los territorios del norte de Siria con el objetivo de acabar con las fuerzas de defensa kurdas cosechando ya las primeras decenas de muertos y heridos. La situación es muy delicada, ya que en esa región tan castigada del norte de Siria viven cerca de seis millones de personas, muchas de ellas desplazadas por la guerra civil siria, por los ataques del gobierno del genocida Bashar Al Assad y por los avances del ISIS. Los resultados de esta nueva empresa bélica y expansionista turca pueden ser dramáticos y es necesaria la denuncia y la máxima solidaridad con el pueblo kurdo y las poblaciones de la zona.
Quien dio luz verde a Ankara es Donald Trump quien retiró sus tropas de la frontera dejando libradas a su suerte a las fuerzas kurdas, hasta hace poco aliadas en las operaciones contra el ISIS. Como lo demuestra la ocupación del cantón de Afrín el año pasado, Erdogan hace rato que quería barrer a los kurdos de la frontera y repoblar la zona con refugiados sirios afines, en un intento demencial de ingeniería social. Ahora está aprovechando la oportunidad de manera perversa y también altamente irresponsable.
El pueblo kurdo-sirio y sus milicias de autodefensa fueron fundamentales para el combate contra el peligro mortal del nazi-jihadista ISIS. Las mujeres kurdas fueron un ejemplo de cómo es dolorosamente necesario empuñar las armas para enfrentar a este enemigo, siendo conscientes de que era una batalla en defensa de la humanidad, no sólo del Kurdistán. El pueblo kurdo ha luchado prácticamente en soledad durante mucho tiempo y sufrió decenas de miles de pérdidas, mientras Al Assad, Turquía, Rusia, EE.UU y todos los Estados –de la región y no solamente– hacían cuentas y movían sus fichas cínica y descaradamente. Además del peligro que se cierne para las poblaciones de la zona, hay un riesgo adicional: la posibilidad de que el ISIS se recupere de los duros golpes militares recibidos. ¿Quién custodiará a los 12.000 combatientes del ISIS detenidos en el Kurdistán si los milicianos kurdos deben hacer frente a Turquía? Por lo pronto ya hubo un motín en la prisión de Qamishli que, por fortuna, fue sofocado. Con esto y con la vida de millones de personas está jugando el fascistoide Erdogan –en diversas ocasiones cómplice de los movimientos del ISIS– y también Trump. ¡Que se detenga inmediatamente esta ofensiva, por el bien de los kurdos y por el de todos!
También es necesario hablar de las nefastas alianzas políticas que las direcciones kurdas concertaron durante estos años. Los acuerdos tácticos con Trump han terminado de esta manera, con un alto precio a pagar por la gente del Kurdistán. La situación abre las chances para una oscura negociación –no ciertamente por vez primera– entre las autoridades kurdas y el gobierno de Damasco. Que Al Assad recupere posiciones en Siria (y con él, el criminal Putin) significa más muerte para quienes osaron levantarse contra él con la revolución que la gente común protagonizó en 2011.
Es urgente y necesario que todas las personas sensibles se posicionen en solidaridad con las poblaciones kurdas, contra la invasión del régimen turco. No podemos confiar en los Estados y en los poderes opresivos, portadores de una lógica de asesinabilidad sangrienta y cada vez más irracional e irresponsable. Las formaciones –como las autoridades y direcciones kurdas– que se sientan a negociar con ellos y aspiran a constituirse, a su vez, en Estado están condenadas a ser traicionadas y/o a defraudar la confianza de la gente que intentan representar, con dramáticos resultados. Toda nuestra solidaridad con las mujeres y los hombres del Kurdistán sirio contra este nuevo peligro que verdaderamente nos concierne a todas y todos.