Un reciente caso se produjo en Goya (Corrientes) cuando desde un patrullero dispararon contra un grupo de adolescentes, u otra denuncia de golpizas a un joven de 15 años en la Comisaría 2ª de Mar del Plata, entre otras. Muchas veces, los/as damnificados/as son las/os trabajadores informales que no tienen certificado de excepción.
Según
los mismos protocolos oficiales, el incumplimiento de la cuarentena demanda la
convocatoria de autoridades sanitarias que evalúen la situación y recojan
pruebas de la acusación. Por el contrario se están empezando a ver palazos,
balas de goma y gases lacrimógenos. Evidentemente no les importa la salud sino
poner bajo control policial las calles, lo que condicionaría y dificultaría
peligrosamente la solidaridad entre la gente, hoy más necesaria que nunca.
I.R.