Hacia el 25 de noviembre – Día internacional contra la violencia hacia las mujeres

Compartimos la declaración de las compañeras del Círculo de Amigas Feministas para conocimiento de nuestros lectores y lectoras.

Solidaridad e independencia para defender la vida

Las mujeres garantizamos la vida y su cuidado, aún en situaciones terribles. Contra este poder tendencialmente benéfico –que emerge cada día en pequeñas y grandes expresiones– el patriarcado responde con frustración, que en ocasiones llegan niveles de violencia extrema. En este país los femicidios son una horrorosa verificación cotidiana. El gobierno peronista, en su intento de tapar el sol con las manos, otorga alguna concesión –solo bajo presión, y que siempre tendremos que exigir su implementación y permanencia– como el derecho al aborto, pero no puede esconder su misoginia intrínseca que se vislumbra en la represión a mujeres y niños mapuches en Villa Mascardi; en su alianza anti-femenina queer; o en el apoyo a la reglamentación de la prostitución por parte de la flamante ministra de Mujeres, géneros y diversidad, Ayelén Manzzina.

La condición de vida de las mujeres se encuentra amenazada por las guerras declaradas por los Estados, en Ucrania y no solo. Provocando también fuera de los campos de batalla horrorosas consecuencias, ¿acaso las guerras no relativizan el valor del bien, de la vida en primer lugar, envalentonando a los frustrados de siempre alrededor del mundo? Argentina es parte de este contexto general, y la situación de violencia –ya de por sí dramática– se recrudece. ¿Cuál puede ser un camino útil y benéfico para defender nuestra vida y mejorarla? Creemos que la solidaridad entre mujeres es un recurso fundamental. Podemos ser protagonistas en el tejido de relaciones más sanas y ámbitos más seguros, pero para tramarlos es primordial que las mujeres elijamos cambiar, sin delegar en los engaños de la política. Romper el aislamiento –al que el patriarcado busca condenarnos– y unirnos nos coloca en mejores condiciones para enfrentar los peligros, también para rescatarnos de la indiferencia. Activar la solidaridad nos hace sentir bien, lo podemos experimentar tanto al donarla como al recibirla y crece en la reciprocidad. Puede expandirse y ensanchar los horizontes hacia el encuentro con las hermanas en Irán, que con coraje –junto a los hombres más sensibles– están enfrentando la represión asesina del régimen teocrático de Ali Khamenei. En ellas redescubrimos que las mujeres no solo somos víctimas, sino que podemos ser protagonistas de respeto y dignidad, y nos inspiran al grito de ¡mujer, vida y libertad! Por eso es necesario que la solidaridad se cultive independiente de los Estados –siempre bélicos y patriarcales– que dividen con fronteras mortales y obstaculizan la búsqueda de libertad de las mujeres, que es la libertad de todos.

Este 25 de Noviembre, te invitamos a movilizarte con las mujeres de los colectivos del Círculo de Amigas Feministas. Por la defensa de la vida y la libertad, con la solidaridad y la independencia femenina como estandartes. También convocamos a los feminismos auténticos, que reconocen a las mujeres como indispensables protagonistas de su liberación, a conformar un sector unitario contra los negacionismos queer y la prostitución.


 ¡Solidaridad femenina para enfrentar la violencia patriarcal!

 ¡Junto a nuestras hermanas en Irán! ¡Mujer, vida y libertad! 

 ¡Construyamos colectivos de mujeres independientes para ser protagonistas! 

 ¡La libertad de las mujeres es la libertad de todos! 

 

Círculo de Amigas

Feministas

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 Tel: 5243-7176