✒ I.R.
Los ataques de Hamas al sur de Israel desataron una fuerte
campaña mediática e informativa de parte de las principales organizaciones
representativas de la colectividad judía local, como la AMIA, la DAIA y la
Organización Sionista Argentina (OSA). Desde la concentración en Buenos Aires
del 9 de octubre –donde se rindieron loas al Estado de Israel–, la justa
condena al terrorismo de Hamas y la conmoción por las víctimas civiles (algunas
con familiares en Argentina) fueron utilizadas para imponer en los medios de
comunicación la versión sionista de las razones del conflicto. Esto incluyó
ataques directos contra los que no opinaban de la misma forma. Uno de los
tantos ejemplos fue la catarata de insultos que recibió Myriam Bregman luego de
uno de los debates presidenciales solo por señalar la responsabilidad
histórica del Estado de Israel, discurso que fue condenado hasta por la oficina
latinoamericana del Centro Simón Wiesenthal. Incluso puede señalarse el
operativo montado por la Policía de la Ciudad en el local de Asambleas del
Pueblo del barrio de San Telmo en ocasión de una reunión para organizar
iniciativas en denuncia de las acciones bélicas israelíes sobre Gaza.
Los representantes locales del sionismo difunden sus
mentiras y, ante esta nueva tragedia, realizan la misma maniobra de siempre:
hacer pasar las posturas antisionistas y críticas del Estado de Israel como
posiciones antisemitas. Algo falso y completamente inaceptable que obstaculiza
los intentos de algunos sectores judíos, como el ICUF de la provincia de Santa
Fe, de promover una lógica de encuentro y convivencia entre los pueblos árabes
y judíos de Palestina e Israel.
Publicado
en Comuna Socialista 87
