Hamas: terrorista y antisemita

 Giomar


Hamas es una organización político-militar de inspiración islámica que en su historia demostró estar dispuesta a utilizar los métodos más crueles para conseguir sus objetivos: desde atentados suicidas hasta la acción de guerra como la masacre de civiles indefensos el 7 de octubre. Si bien en 2017 su Carta Constitutiva fue revisada en clave oportunista, matizando las afirmaciones más inquietantes, no por ello salió enmendado en lo más mínimo su perfil: el antisemitismo es uno de sus pilares ideológicos, siempre superponiendo y confundiendo las responsabilidades históricas y actuales del racismo sionista y de la ocupación israelí, por un lado, con todas las personas de cultura y religión judía, por el otro. No es casualidad que los ataques despiadados del 7 de octubre se hayan llevado a cabo al grito de “caza al judío”. Admitido por las mismas cúpulas de Hamas, en esa oportunidad sus hombres actuaron en coordinación con grupos afiliados a la Yihad Islámica que tienen bajo control a una parte de los rehenes. Por lo demás, durante los anteriores, repetidos y criminales bombardeos de Israel a Gaza –con las llamadas operaciones Plomo Fundido, Margen Protector– Hamas no tuvo inconvenientes, como sucede ahora, en utilizar a los mismos palestinos como escudos humanos, arrastrando a la población civil a una guerra desigual y sin vías de escapatoria.
Desde 2007, Hamas ejerce su control sobre la población palestina de Gaza dentro de los límites de la situación (un territorio minúsculo con más de dos millones de habitantes, una auténtica cárcel a cielo abierto cuyas llaves están en manos de Israel y de Egipto). Hamas oprime a los jóvenes y a las mujeres, aplasta a opositores y redistribuye de modo clientelar el financiamiento internacional que recibe de varias fuentes, no solo de países señalados por hacerlo como Irán, sino también de los aliados de Occidente, como Qatar.

Publicado en Comuna Socialista 87