Valientes protestas en Gaza contra los "tiburones de la guerra"

 



Giovanni Marino


A pesar del estruendo de las explosiones y las excavadoras, sus voces llegan al mundo milagrosamente: “Queremos que termine la guerra”, “Nos merecemos vivir en paz”, “No cometimos ninguna falta para que nos maten a sangre fría”. Una pancarta reza: “El mundo debe salvar a nuestros hijos de la muerte”, otra acusa a los hombres de Hamas: “tiburones de guerra” que lucran políticamente con los muertos palestinos y financieramente con los vivos, gracias a los precios por las nubes del agua potable y del poco alimento disponible en Gaza.

Son mujeres y niños, jóvenes y ancianos, extenuados y hambrientos, que lanzan consignas y exhiben carteles. Estamos en Jan Younis y en otras localidades de Gaza durante los últimos días de enero. Con emoción y sorpresa, descubrimos que miles de palestinos se manifiestan por la paz, contra los señores de la guerra israelíes que quieren expulsarlos o incluso eliminarlos y contra los señores de la guerra de Hamas que desean convertirlos en mártires.

A su alrededor, las noticias son horribles: el ejército israelí acaba de cometer una matanza de civiles en la fila de distribución de la poca ayuda que ingresó en la Franja de Gaza, mientras desde Jenin, en Cisjordania, se registra la enésima víctima palestina, un niño de ocho años asesinado de un tiro en la cabeza.

Somos testigos de una masacre de niños inocentes, pero las víctimas se cuentan de a miles también entre mujeres, ancianos y enfermos y de a centenares entre médicos, enfermeros, periodistas y miembros de la Agencia de la ONU para los refugiados.

Es en medio de este escenario que los manifestantes de Jan Younis retoman la palabra con coraje, reivindicando su voluntad de vivir en paz. Uno de ellos dice: “Nuestras voces deben alzarse contra todos aquellos que están involucrados en esta guerra”; otro protagonista es aún más explícito: “Hemos luchado solos por más de 110 días para sobrevivir en medio del genocidio israelí en curso. El mundo calla, y ni Israel ni Hamas se preocupan por nuestras vidas, entonces decidí alzar la voz contra la guerra y hacer un llamamiento a la gente en todo el mundo para ayudarnos a detenerlo”.


Las citas fueron extraídas de The New Arab del 26 de enero y de Avvenire del 24 de enero.


Publicado originalmente en La Comune (Italia) 438