Solidaridad con el pueblo chileno

 



Cristina Gabelloni

Los terribles incendios forestales en el centro y sur de Chile de inicios de febrero ya provocaron sesenta y cuatro muertos y decenas de desaparecidos. El fuego no se detiene y prevén que por la ola de calor seguirá avanzando y aumentará el número de víctimas. Frente a esto, el presidente Boric decretó “estado de alerta y toque de queda”, medidas que no ayudan a extender la solidaridad entre los pobladores de las zonas afectadas. Y, pese al gran esfuerzo de los bomberos, miles de chilenas/os caminan entre el humo ya que colapsaron no solo muchas viviendas y edificios, sino también otras tantas rutas alternativas, útiles para evacuar a las personas de esas comunas. La situación actual es muy compleja, pero el tema de fondo sigue siendo el desprecio por la vida humana y el planeta por parte de Estados y gobiernos, también en Chile.