Voces de las protagonistas del Círculo de Amigas Feministas

 



Entrevista a cargo de Julia H.

El 8M nos encontramos en las calles exigiendo libertad, dignidad y respeto contra el gobierno de Milei. Entrevistamos a Celina, Flor y Pau, de los colectivos del CAF.


JH: ¿Te sentiste protagonista este 8 de marzo? ¿Por qué? 

Flor: Siento que mi protagonismo este 8 de marzo estuvo muy presente no solo en el momento de marchar, sino también al hablar con mis compañeras sobre qué significa esta fecha para nosotras. El 8 de marzo me incitó a invitar a otras mujeres de mi círculo a conversar, ser solidarias y estar juntas en este contexto político tan explícitamente patriarcal. Creo que es muy importante pensar en una vida en la que nos defendamos entre nosotras, y en las calles se pudieron ver esas ganas de estar unidas. Deseo que cada mujer sepa lo importante que fue su presencia en esta marcha. 

Celina: Este 8 de marzo me sentí protagonista porque pude garantizarles a mis amigas invitadas un espacio seguro para marchar. En el contexto actual, buscaban un lugar para manifestarse y les ofrecí la posibilidad de conocer y disfrutar de un grupo de mujeres que reflexionan y que han contribuido a que reafirme mis ideas y me surjan nuevas. Cantando sentí la unión que nos caracteriza en el CAF y cómo esta es una unión expansiva, no excluyente. En estos tiempos en los que se quieren vulnerar aspectos básicos de la vida en común, como el respeto, es necesario que nos busquemos y nos encontremos con otras mujeres que se dan cuenta de esto, juntas abrirle los ojos a las demás y defendernos activamente siempre. 

Pau: Sentí un protagonismo colectivo, que no estaba sola: miraba a un lado y había una compañera volanteando, hacia el otro y más compañeras cantando, hacia atrás, compañeras manteniendo firme nuestra bandera. Ninguna más importante que la otra, pero cada una necesaria y con su propia impronta. Desde mi lugar, siento que mi protagonismo estuvo marcado por mis ganas de compartir ese momento con mujeres de mi entorno, invitándolas a sumarse desde un lugar sincero de querer compartir lo que a mí me hace bien para que ellas también lo sientan, no para aumentar el número de mujeres presentes y ya. Cada mujer el 8M fue protagonista, y así mismo, el protagonismo se extendió entre todas. Aun con las mujeres que no conocía, el hecho de estar ahí ya nos unía. Este compañerismo y solidaridad entre mujeres me dio mucha fuerza, me hizo sentir que estamos unidas para la libertad de todas. 

JH: ¿Cómo sentís que esto te inspiró a pensar y preparar la marcha del 24 de marzo? 

Flor: La última dictadura militar argentina tuvo un carácter patriarcal muy fuerte del que mucho no se habla. Ver a tantas mujeres en las calles tan movilizadas este 8 de marzo me inspiró a mantener la conversación en mi círculo acerca de la importancia de defender nuestra vida. Sobre todo porque, aunque parezca increíble, hay que seguir luchando contra el negacionismo y los mecanismos de censura y represión que nos está presentando el gobierno de Milei. Este año fue particularmente conmovedor ver a tantas personas que siguen eligiendo marchar. 

Celina: Para el 24 de marzo fui con la idea de honrar el protagonismo que tuvieron las mujeres en la resistencia contra la represión del gobierno militar. No es algo de lo que se hable masivamente y es fundamental para poder aprender de ellas. Entender que nosotras tenemos la capacidad y la creatividad de reafirmar nuestra dignidad es importantísimo para tener confianza a la hora de defendernos. Todas y todos sabemos, casi desde siempre, el protagonismo que tuvieron las mujeres en esa época, pero no pensamos activamente en ello. Creo que es importante desligarlo de cualquier partido político y pensarlo desde un lado más humano. Eran mujeres en primera línea defendiendo la vida. 

Pau: El término “dignidad” me quedó en la cabeza los días posteriores al 8M, y también me resonó cuando nos preparamos para el 24. En ese contexto y ahora, hay una falta de reconocimiento de la dignidad de la mujer. Al referirse a quienes abortan como “asesinas”, o al tratar a las mujeres embarazadas en la dictadura como “envases vacíos”, nos están despojando no solo de nuestro ser humano, sino de nuestro ser mujer. Sentí que era importante marchar el 24 de marzo para defender nuestra dignidad y la de las mujeres que lucharon antes que nosotras.