Haití, el eslabón débil

 


Por Ignacio Ríos

Haití es un escenario distópico. Los episodios de violencia y las amenazas de comenzar una guerra civil efectuadas por las bandas criminales –las verdaderas dueñas del país– llevaron a la renuncia de Ariel Henry. La salida del primer ministro se hará efectiva cuando se conforme un consejo de transición entre lo que queda de las corruptas coaliciones políticas, asociadas de diferentes formas con las pandillas. A su vez, la ONU, Estados Unidos, Francia y otros actores internacionales preparan una intervención militar con fuerzas de seguridad de distintos países que seguramente agregará más desastre al desastre. 

Hay una relación entre la toma del país por parte de las bandas criminales y la inexistencia de elecciones hace ocho años, pero es inversa a lo que podría pensar alguien que cree que la solución es aceitar los engranajes democráticos. Las elecciones eran el mecanismo regulador que las pandillas tenían para alternarse, hacer negocios y vincularse con las diferentes facciones de la élite haitiana. Al saltar esos mecanismos, se volcaron decididamente a la industria del secuestro y Haití se desestabilizó aún más, incluso llegando al magnicidio de Jovenel Moïse en 2021. Por otra parte, las intervenciones extranjeras no solo nunca lograron estabilizar el país, sino que profundizaron el descontrol y la miseria, con fuerzas extranjeras que violaron derechos humanos, abusaron y explotaron sexualmente a mujeres y niños y hasta introdujeron enfermedades que terminaron con la vida de decenas de miles. 

Haití es el eslabón débil de una cadena hecha de países que caen al precipicio porque es el mismo mundo de los opresores el que se derrumba, lo que hace que haya zonas en donde es muy difícil vivir. Lo que está claro es que los sectores dominantes no pueden hacer nada para remediarlo y ni siquiera están dispuestos, por su miseria moral, a abrir las fronteras a las personas que quieren sustraerse de semejantes contextos y que tienen el derecho de escapar y de ser acogidas en los nuevos destinos que elijan.