Hoy más que
nunca es necesario reaccionar y defender derechos y adquisiciones elementales.
Cientos de miles de personas lo vienen haciendo, sectorialmente y de manera más
o menos masiva, desde el inicio de la presidencia de Milei que, con su banda de
liberfachos, se empeña en golpear duramente las condiciones generales de
existencia. La reforma laboral contenida en la nueva Ley Ómnibus deja muy en
claro cuáles son los intereses que defiende este gobierno: luz verde para los
evasores y contratistas en negro, extensión de los períodos de prueba y la
tercerización, mayores facilidades a los patrones para despedir, el RIGI que
incentiva el saqueo por parte de los pulpos monopolistas nacionales y
extranjeros. El recorte en las jubilaciones, la quita de alimentos a los
comedores populares, la eliminación del “monotributo social” y el ataque contra
la moratoria jubilatoria expresan perfectamente el desprecio del gobierno
contra los más humildes, contra las mujeres y contra quienes son considerados
por estos impresentables como personas inútiles para sus fines perversos, a
quienes quiere someter a la indignidad y la deshumanización. Solo por estas
razones, ya es necesario parar masiva y contundentemente este 9 de mayo. Esta reacción podrá ser mejor si se piensa en la perspectiva de la conquista de una independencia respecto de las lógicas de la política pero también de las cúpulas sindicales. Porque defender los derechos más elementales es algo que necesita de nuestro protagonismo reflexivo sobre cuestiones más profundas. Activarnos juntos, sin tutelas, puede contribuir a quebrar el anonimato que impera en la mayoría de los ámbitos laborales, a conocerse entre compañeras/os de trabajo mientras se defienden los puestos y los derechos –pensando especialmente en la situación de nuestras compañeras, en general las más damnificadas–, a escucharse e intercambiar en común, a recuperar un sentido de cooperación, solidaridad y ayuda mutua, a promover ámbitos de base asamblearios. Esto, que implica humanizar las relaciones entre trabajadoras y trabajadores, solo puede ser posible si lo intentamos desde abajo y por fuera de las burocracias. Estas últimas tienen sus propios intereses mezquinos que obturan estas necesidades urgentes que tenemos, las cuales pueden darnos mayor estabilidad y fuerza para derrotar a los opresores. En síntesis, nuestro protagonismo directo solidario y unitario puede ser así la mejor garantía para hacer frente a la ofensiva estatal-patronal.
Paremos todas y todos en defensa de la vida, la dignidad y el bien común.
Por un protagonismo independiente y solidario desde abajo, con asambleas e instancias de reflexión tomadas en nuestras propias manos.
Abajo la Ley Ómnibus y la reforma laboral.
Construyamos un Frente Único contra la derecha reaccionaria y liberticida.
08/05/24
tel. (011) 5243-7176 - cel. 1541441936
