Jóvenes de Espartaco: una asamblea para pensar la educación

Por Camila Carbia

El sábado 11 de mayo, nos vol­vimos a reunir como Asam­blea de Jóvenes. Luego de la marcha educativa del 23 de abril, sen­tíamos la necesidad de encontrarnos para hacer un balance y preguntarnos cómo seguir. Creemos que fue una marcha multitudinaria que expresó una reacción importante frente al ata­que del gobierno a las universidades, pero que tuvo sus contradicciones, como el nacionalismo, expresado en muchas de las consignas y –a la hora de pensarla– una excesiva concentra­ción, por parte de la izquierda, en su masividad como principal caracterís­tica para evaluarla, descuidando y dando por sentado las razones que nos motivaron a tantos a marchar y sentirnos unidos.
Nosotros decidimos participar del 23 como Espartaco: Asamblea de Jóvenes de Izquierda. Lo hicimos con nuestro volante y la consigna principal de “Luchemos por el presupuesto, Eli­jamos qué educación queremos” en los sectores de los colegios y faculta­des en donde estamos. Y creemos que nuestra advertencia sobre el peligro que representa Milei y su banda, que caracterizamos como un gobierno reaccionario y liberticida, y nuestra propuesta de un protagonismo inde­pendiente fueron claves para dialogar con muchas personas sensibles. Es que el actual no es un gobierno solamente más ajustador, sino que representa un peligro concreto para las personas más humildes, para las mujeres y para todas/os las/os que se atrevan a de­fender su libertad y su dignidad. Por eso, es fundamental unirnos todas las personas que nos sentimos de izquier­da para frenarlo.
También discutimos sobre cómo seguir luego de la marcha y qué nos estamos proponiendo. Al mismo tiem­po que exigimos al Estado las garan­tías elementales para poder estudiar y trabajar en condiciones dignas, no tenemos ninguna expectativa de que nos pueda ofrecer una educación más a la medida humana. Eso depende de los protagonistas de los ámbitos edu­cativos y de cuánto nos propongamos desafiar las lógicas competitivas, aca­demicistas y objetivistas de los tem­plos del saber en pos de pensar juntos qué educación nos imaginamos para ser más libres. Y sobre esto nos em­pezamos a interrogar en las asamble­as: ¿será posible una educación por la humanización en un contexto cada vez más deshumanizante? Si los lugares donde estudiamos están hechos de –y por– personas, ¿podemos imaginar­nos cómo cada uno puede hacer la di­ferencia y ser promotor de solidaridad, conocimiento y respeto?
En el debate, además, empezamos a definir ¿por qué queremos conformar un ámbito asambleario propio y diver­so? Porque nos parece fundamental construir un espacio independiente y solidario donde podamos escuchar­nos, conocernos, debatir sobre ideas y no solo sobre actividades por realizar. Porque somos personas que buscan humanizarse y ser de izquierda de ma­nera diferente en los lugares donde estamos, creemos que vivir y ofrecer ámbitos así puede también, eventual­mente, ayudarnos a pensar mejor cómo contribuir en los organismos de base que surgen en los colegios y facul­tades donde estamos.
Finalmente, votamos realizar un cine-debate el próximo 7 de junio, para ver la peli Entre muros y seguir pensando cómo nos imaginamos una educación para vivir mejor y ser mejo­res personas juntos. Te esperamos.