✒ Julia Haberfeld
Hace meses, venimos denunciando
que en este país se puso en marcha una revancha patriarcal. Esta cruzada
antifemenina es liderada por Javier Milei, quien no desperdicia oportunidad
para menospreciar a las mujeres con comentarios misóginos, como, por ejemplo,
cuando niega la existencia del patriarcado y de los femicidios o cuando nos
trata de asesinas por abortar. Pero, poco a poco, este discurso avanza también
desde abajo, empeorando nuestra vida cotidiana: permea nuestros ámbitos de
estudio, de trabajo y se siente al caminar por la calle. Es que, en este
contexto, los frustrados de siempre están cada vez más envalentonados para
decir o actuar con mayor impunidad.
Penosamente, de esta represalia
también son adalides algunas mujeres, las peores exponentes del género
femenino, que son cómplices de las mentiras del patriarcado e intentan
igualarse a los varones en el ejercicio del poder negativo de oprimir. Por
ejemplo, están a la cabeza Karina Milei, a quien no por nada llaman “el jefe”,
Victoria Villarruel, que defiende abiertamente la última dictadura militar, y
Patricia Bullrich, que dirige la represión en las calles.
Hoy, la vida de las mujeres está
en mayor peligro. El triple femicidio de Barracas y la violencia contra la
compañera de H.I.J.O.S. lo demuestran, y esto puede asustarnos. Percibirlo
puede abrumar e incluso llevar a muchas al aislamiento en el hacer cotidiano.
Sin embargo, es importante preguntarnos ¿estar solas en nuestras casas
mejorará nuestra seguridad? Frente a este contexto, ¿es bueno refugiarse en
una normalidad cotidiana tranquilizadora? ¿Estar divididas y atomizadas nos
pone en mejores condiciones para enfrentar este recrudecimiento de la
violencia? Nosotras creemos que no, y que es momento de estar unidas. Necesitamos
estar juntas para pensar y comprender mejor los tiempos que estamos atravesando
y, de esta manera, poder luchar más y mejor contra quienes nos amenazan.
En definitiva, unidas con ideas para despertar las conciencias y no caer en ingenuidades en un contexto que empeoró y nos exige estar más atentas. Creemos que es importante luchar por la dignidad femenina, porque esta derecha retrógrada y reaccionaria busca pisotear y disciplinarnos bajo los esquemas del patriarcado. Queremos defender la libertad de poder elegir qué mujeres queremos ser, de expresar sin miedos a quién amar, con quién vivir y si ser madres, biológicas o no, defendiendo la ley del aborto que amenazan con quitarnos. Hoy, despertar el protagonismo de cada una es imprescindible para frenar esta avanzada patriarcal, por eso te proponemos encontrarnos y activarnos juntas en los colectivos de mujeres del CAF.
