✒ Camila Carbia
¿Tenés miedo de ir a una
manifestación? ¿Te sentís impotente y no sabés cómo reaccionar? Analicemos la
situación.
Ya en campaña, Milei y Villarruel
buscaron instalar un discurso negacionista de la última dictadura militar, relativizando
el terrorismo de Estado, el robo de bebés y la terrible persecución y
desaparición de personas. Apenas asumió el gobierno, aprobaron el nefasto
protocolo antipiquetes de Bullrich que permite reprimir manifestaciones
pacíficas para “evitar los cortes de calles a toda costa”. El último mes,
presenciamos los allanamientos a locales y casas de militantes de izquierda y
la aberrante persecución judicial a las organizaciones sociales. Y,
finalmente, la semana pasada se atrevieron a más: detuvieron a personas
inocentes por protestar contra la Ley Bases. Fueron más de 30 personas
detenidas y acusadas de delitos federales como terrorismo y sedición. Gracias a
la valiente reacción de sus familiares y amigos, de las organizaciones de
izquierda y de derechos humanos, excarcelaron a casi todos los detenidos (al
día de hoy, aún quedan cinco personas en los penales federales).
Cuando el gobierno ataca la libertad
de expresión, de organización y de manifestación, atenta contra la posibilidad
de pensar y actuar diferente, de posicionarse y activarse junto a otros, de
unirse para luchar por lo que nos parece justo. Es decir, busca aniquilar el
espíritu solidario de tantas personas voluntariosas. En este clima represivo,
estamos todos en peligro. Por eso, las y los jóvenes de Espartaco apoyamos la
propuesta de impulsar un Frente Único en defensa de la vida y de las libertades
democráticas elementales. Porque creemos que unirnos entre las organizaciones
de izquierda es la mejor manera para defendernos de estos ataques.
Pero, además, podemos sentirnos
más seguros si activamos la solidaridad en los lugares en donde estamos, si reaccionamos
juntos frente a los ataques del gobierno, si levantamos la mirada de las
pantallas y buscamos reflexionar con nuestros compañeros de cursada, de trabajo
y con amigos sobre el contexto y las motivaciones para no resignarnos.
Escribir un volante, hacer un ruidazo, movilizarnos… Las opciones para
activarse son muchas, pero lo importante es, en primer lugar, activar el
pensamiento y la sensibilidad y desafiar el adormecimiento de las conciencias
que sufren muchos jóvenes hoy en día. Recordemos la fuerza que sentimos
cuando, hace poco, nos unimos y fuimos cientos de miles en las calles
defendiendo la libertad y dignidad de estudiar. ¡No podemos tolerar esta gravísima
escalada represiva del gobierno!
Te invitamos a participar de la próxima reunión de Espartaco en la Asamblea de jóvenes de izquierda, en donde discutiremos sobre el salto de calidad represivo de parte del gobierno y sobre cómo enfrentarlo juntos.
