Estamos en un contexto donde la violencia
patriarcal ha dado un salto de calidad que se percibe en nuestra vida
cotidiana, en los ámbitos de trabajo, de estudio o al caminar por la calle.
Sentimos que nuestros márgenes de libertad se están achicando, ¿de quién
depende que esto cambie? ¿Cómo podemos buscar ampliarlos? La solución no va a
venir desde afuera, depende de las mismas mujeres, y aquel es un ejemplo
concreto de que reaccionar juntas hace la diferencia. Sin embargo, la revancha
patriarcal en curso de los liberfachos también puede llevar a muchas a pensar
que la solución para una vida más feliz es refugiarse en los proyectos
personales o en la pareja, contentándose con una libertad reducida,
encorsetada. Pero ¿esto nos alcanza? ¿Y no nos termina aislando cada vez más?
Los márgenes de libertad no se pueden ampliar estando solas, necesitamos de las
demás (incluso para vivir más plenamente nuestra intimidad). Recordemos los
años de lucha por el derecho al aborto y cómo miles de mujeres salían a las
calles buscando juntas una vida más libre, ¿dónde están hoy todas ellas? Y,
sobre todo, ¿cómo están? Es momento de ir a buscarlas.
La unión y el compromiso de estas periodistas nos enseña que un fuerte entramado de valentía, de solidaridad y de coraje puede frenar a poderosos monstruos, como sucedió también con la condena a Alperovich hace poco tiempo. No da lo mismo: que ellas se hayan unido es un bien, en primer lugar, para ellas, pero también evita que se arruinen más vidas. La solidaridad entre mujeres nos salva y es el recurso más grande que tenemos para enfrentar esta avanzada patriarcal. Te invitamos a seguir reflexionando sobre estos temas y activarnos juntas en los colectivos de mujeres del CAF.
