Amenaza en la Facultad de Exactas: estar más atentos y unidos



Tomás Maldonado 

La sociedad está cambiando y se vuelve cada vez más peligrosa. Lo ocurrido el pasado 22 de agosto en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA representa un síntoma de dicha distorsión. Ese día, el estudiante Gaspar O. De Luca amenazó con asistir armado a una fiesta que organizaba la facultad: “Esto no es un chiste. Tengo una escopeta y la voy a usar”. Debido a esta amenaza, la fiesta se canceló y se elevó una denuncia contra su persona, que derivó en prisión preventiva. 

Este joven, además, forma parte de un grupo virtual de alumnos denominado Incels DC-UBA (1) integrado por más de 360 varones frustrados que descargan su impotencia y misoginia desde el anonimato. Publican fotos de compañeras y se dedican a confesar sus acosos a otras estudiantes o a fantasear con ello. El mismo Gaspar era artífice de dicho hostigamiento, a punto tal que una alumna tuvo que dejar de asistir al establecimiento.

Soy un estudiante de esta facultad y la noticia me generó indignación y preocupación por las dificultades que hay para reaccionar adecuadamente. No se trata solamente de denunciar y confiar en los mecanismos institucionales para que se castigue el hecho. Hace falta preguntarnos ¿cómo podemos ser promotores de una mejor convivencia entre los estudiantes para quitarles espacio a estos prepotentes? Para que ninguna mujer se sienta sola o desprotegida, es importante hacer sentir nuestra solidaridad y cercanía y no dejar pasar comentarios machistas en forma de “chiste”. Para desafiar la extrañeidad que crece entre las personas, hay que estar atentos, alertas, pero también disponibles para conocernos mejor y sentirnos más cuidados entre todos y todas. También puede ser una ocasión para unirnos con quienes intentan afirmar algo positivo frente a tanta desidia y deshumanización. En Exactas y en FADU, por ejemplo, existen y han existido organizaciones de izquierda, colectivos que se comprometen por el medioambiente, grupos de investigación que buscan repensar la práctica científica y su enseñanza de manera distinta, están quienes buscan promover espacios de debate e intercambio entre las personas, y la lista sigue.

El contexto nos exige estar más atentos a los peligros que tenemos ante nuestras narices, pero también nos debería incitar a estar más unidos con aquellas personas sensibles, solidarias, curiosas que, frente al mar de indiferencia en el que navegamos, buscan rescatarse.


(1) Incels: del inglés Involuntary celibate (célibes involuntarios).