En la UBA Milei no pudo

 


A.G.

Mientras Milei todavía mantiene niveles (in)aceptables de simpatía entre la población, en la UBA fue estrepitosamente derrotado. En las elecciones a Centro de Estudiantes y Consejo Directivo, los liberfachos solo pudieron presentar listas en cuatro universidades y el apoyo que recibieron fue insignificante, minúsculo, irrisorio. No conquistaron ningún cargo en disputa, se fueron con las manos vacías. No es mérito de la institución, mucho menos de sus autoridades que tranzaron con el gobierno, meses atrás, por el presupuesto educativo. Es por virtud de las y los jóvenes que estudian en ella. Seguramente, el ataque frontal de Milei a la educación pública fue un aliciente importante. Pero quizás no sea el único, tal vez también produzca rechazo su culto a la ignorancia y el asedio contra los docentes que los educan día a día. Ojalá esta situación sea un motivo para descubrir estas razones juntos/as. Por lo demás, los resultados finales de las elecciones no arrojaron otras novedades. El radicalismo se afianza en sus lugares históricos, algún avance del kirchnerismo y un magro resultado para las fuerzas de izquierda. El fracaso del mileísmo, si bien no es una garantía para frenar a sus huestes –basta ver las amenazas que realizaron en la Facultad de Exactas–, es, por fin, una buena noticia.