Incendios en Córdoba: "Ser brigadista es una militancia por la vida"


 

Mariana Ruiz

Así define su labor la brigada Chañares del Valle de Punilla, una de las tantas nucleadas en la Red de Brigadas Comunitarias que tiene bases operativas en toda la provincia. En las últimas semanas, durante la temporada denominada de riesgo extremo, se están desarrollando grandes incendios en distintas ciudades y localidades. La mayoría son causados por las empresas inmobiliarias y agropecuarias que avanzan sobre el territorio con complicidad del Estado para hacer sus negociados.

En cambio, quienes combaten el fuego son, sobre todo, los bomberos voluntarios y los brigadistas autogestionados en estrecha colaboración con los vecinos. Las jornadas son arduas y desgastantes; es un gran trabajo en equipo, día y noche, hasta frenar y extinguir los focos. En muchos casos, como relata la brigada de mujeres Fuegas de Sierras Chicas, realizan actividades de prevención y de cuidado del monte durante todo el año, se capacitan y profundizan sus conocimientos sobre el área y recaudan donaciones para renovar sus costosos equipos. Ellas interpretan este compromiso como ‘‘tareas de cuidado’’ dirigidas hacia su hogar, entendido en un sentido más amplio. Por su parte, las y los vecinas/os se organizan en general en asambleas y cooperan entre sí para dar todo su apoyo a los y las bomberos/as, resguardar a quienes tienen que evacuar sus casas y hacer circular la información. Esta organización de tantas personas y colectivos se activa, en primer lugar, por la convicción de defender la vida de las poblaciones, sus viviendas y el ambiente que habitan, restándole lugar a la devastación terricida de gobiernos y multinacionales.