¡El Bonaparte no se cierra!

 





F.S.

En las primeras semanas de octubre, el gobierno nacional anunció el cierre del Hospital Nacional de Salud Mental Laura Bonaparte pretendiendo dejar a 700 personas sin trabajo y afectando a miles de pacientes. Rápidamente, los trabajadores tomaron el hospital y suscitaron la solidaridad de la comunidad. El contraste se hizo claro: por un lado, médicos y enfermeros que cuidan personas con problemas de salud, por el otro, quienes piensan que las vidas son prescindibles y solo piensan en sus ganancias y las de sus amigos.

Luego de una semana en la que el apoyo a los trabajadores fue creciendo, el gobierno tuvo que retroceder en su decisión. Este fallido intento es un ejemplo más de la desidia y desprecio que tiene el oficialismo por la gente y su salud. Pero también es una muestra de que la unidad y la solidaridad son importantes para defendernos.