¿Nos interesa realmente eso que nos proponen los poderosos? ¿Perder la mirada en las pantallas y, poco a poco, ir adormeciendo la sensibilidad que nos empuja a ser protagonistas de la vida? ¿Mirar hacia otro lado ante las injusticias cotidianas para ocuparse de los “propios” asuntos? ¿Desinteresarse de todo y conformarse con una existencia sumisa y anodina? ¿Padecer todo esto y resignarse?
Es tiempo de jugarse y reaccionar. Está en juego nuestra dignidad.
Es posible levantar la mirada y encontrar la de otras y otros que necesitamos para vivir y nos necesitan. La solidaridad puede acercarnos y está al alcance de la mano. Empieza con un gesto, con una palabra, con una actitud. La solidaridad es un valor recíproco para ofrecer y exigir. Es indispensable para una vida plena, no es solo un paliativo ante la carencia.
La indiferencia inducida por parte de los poderosos se basa en una idea horrenda y falsa: que no podemos hacer la diferencia. No les demos el gusto y desmantelemos el mito reaccionario. Todas y todos, valorizando la propia peculiaridad, podemos hacer la diferencia cada día y en cada lugar y, así, romper el cerco de la prepotencia y la enemistad, la discriminación y la intolerancia que se propagan alimentadas por el clima bélico.
Construyamos ámbitos de jóvenes solidarios, no indiferentes, donde esto pueda pensarse, discutirse, cobrar fuerza, vivirse y actuarse. Unámonos con otros jóvenes de izquierda, un frente único en defensa de las libertades democráticas es fundamental.
De reflexionar sobre todo esto y actuar juntos se trata nuestra asamblea, vení a ser protagonista.
Relato de nuestra asamblea
por Julia Haberfeld
El 9 de noviembre nos reunimos en Asamblea de
Jóvenes Espartaco para profundizar la reflexión sobre la educación. Surgió un rico
intercambio sobre las motivaciones de tantos jóvenes para defenderla, pensándola
como una cuestión humana más allá de las instituciones. Se habló de que son las
personas, docentes y estudiantes, las que sostienen los ámbitos educativos y
hacen que sean mejores, incluso con sueldos miserables.
Se resolvió redactar un manifiesto para 2025 que
refleje nuestra identidad como Asamblea: qué valores nos representan y qué
queremos proponer, partiendo de “Ser solidarios, no indiferentes”. Ese
manifiesto surgiría de una serie de preguntas, relacionadas con quiénes
queremos ser hoy, que funcionarían como disparador para iniciar intercambios
con otros jóvenes. Votamos, además, trabajar para que la Asamblea pueda
publicar una hoja quincenal con la cual compartir nuestras propuestas en los
lugares donde estemos. Por último, resolvimos hacer un picnic navideño y
solidario el 15 de diciembre para pasar una linda tarde juntos y recolectar
juguetes para donar a un comedor de niños/as que definiremos en los próximos
días.