Cecilia Buttazzoni
Muchísimas
personas en este país están sensibilizadas por las guerras que se expanden alrededor
del planeta y algunas de ellas reaccionan y se manifiestan, no sin
contradicciones, para exigir el fin de los conflictos bélicos. Carlos White, un
cura del barrio porteño de Caballito, es un protagonista especial en la lucha por
la defensa de la paz entre los pueblos. Desde hace más de un año, desde el
inicio de la guerra en Medio Oriente, este párroco mantiene conversaciones con
representantes de las religiones musulmana y judía con el fin de realizar un
encuentro interreligioso que pueda expresar un mensaje de unión por la paz,
pero encontró sistemáticos obstáculos para concretizar alguna acción. Sin
embargo, el último 7 de noviembre, en el jardín de la iglesia Santa Julia,
logró llevar adelante una actividad que convocó a referentes de la religión
budista, judía, musulmana y de distintas ramas del cristianismo. Una iniciativa
sencilla e importante –debido al contexto de guerras en aumento y también a la
falta de una tradición pacifista en este país– en la que cuatro jóvenes, uno
por cada religión, compartieron mensajes de paz dedicados a sus coetáneos y se
apoyó y firmó el documento “Imaginemos la paz” escrito por el papa Francisco en
ocasión del Encuentro Internacional por la Paz en París en septiembre. Seguramente
será un desafío continuar y acrecentar el camino de encuentros ecuménicos que
posibiliten el diálogo por la paz entre las personas.