Seguimos dando a conocer ejemplos de diálogo y de compromiso por la paz ante el drama bélico en Medio Oriente. En esta ocasión, entrevistamos a Betty y Beatriz de Mujeres Activan por la Paz, grupo de apoyo local del colectivo de mujeres israelíes y palestinas Women Wage Peace. Pese a que no compartimos las expectativas en la diplomacia internacional, esto es una preciosa señal de que es posible una perspectiva de pacificación entre los pueblos y de superación de la lógica bélica.
Entrevista a cargo de Graciela Primo e Ignacio Ríos
Queremos partir del ejemplo tan importante que ustedes y sus compañeras de Israel y Palestina representan. ¿Qué nos pueden contar de esa experiencia?
Mujeres Activan por la Paz es un movimiento no partidario de mujeres israelíes de todos los sectores de la población (judías, árabes, ateas, religiosas, jóvenes, mayores, de izquierda, de centro y de derecha) que nació en 2014. Su misión es establecer la esperanza y promover acciones concretas que nos acerquen a la posibilidad de la paz y lograr un contexto pacífico para las próximas generaciones. Mujeres preocupadas por el futuro de la región e inquietas por tener hijos, hermanos, nietos, esposos, en el frente de guerra. Encontrarse humanamente imprimió una tónica que permitió enfrentar juntas el horror desde lo humano, construir algo diferente buscando la unión, alojar la diversidad a partir del encuentro de idiomas, culturas y religiones. Empezaron siendo cuatro mujeres y hoy son 45.000 en Israel, más todos los grupos de apoyo locales existentes en el mundo entero. En 2022, mujeres palestinas en contacto con ellas fundaron Mujeres del Sol. Nosotras somos el grupo de apoyo en la Argentina y, desde que nos fundamos en 2018, adoptamos ese modelo de encuentro con la idea de replicar y colaborar con las acciones que se realizan en Israel. Es todo un movimiento que va creciendo. Nos pueden reconocer por nuestras camisas blancas y chalinas turquesas, que es una mezcla de colores entre el azul de la bandera de Israel y el verde de la bandera palestina. Trabajamos para la paz, el diálogo y los acuerdos entre los pueblos y consideramos que las mujeres podemos liderar estos cambios que tanto se necesitan. Desde la comunicación pacífica y desde el amor, las charlas de esclarecimiento y los encuentros entre mujeres de diversos colectivos y marcos de pertenencia, se pueden construir y estrechar lazos que van sembrando esperanza y acciones tendientes a lograr objetivos. Cada acción, grande o pequeña, contribuye a seguir nuestro camino.
Esa postura tan especial implica mucho coraje, mucho más luego de los terribles ataques del 7 de octubre de 2023 y la guerra posterior. ¿Nos podrían contar qué está significando para ustedes, también personal y humanamente?
En primer lugar, fue muy difícil para nuestras compañeras allá, pero nunca dejaron de salir a las calles y tejer redes y, si bien se hizo más complejo comunicarse con las mujeres de la Franja de Gaza, nunca rompieron el contacto. Fue un impacto muy importante la muerte de Vivian, una de las fundadoras, pero sus hijos, lejos de apostar al odio, siguen sus ideales y animan charlas por la paz y por la convivencia. También aquí fue un impacto, un espanto, muchas tenemos seres queridos en Israel, pero siempre estuvimos convencidas de que el camino no es la venganza. En realidad, desde hace años, muchos nos vienen preguntando si el nuestro no es un mensaje algo utópico, pero siempre convencidas difundimos la paz. También fue importante la ayuda, la contención y la reflexión entre nosotras en busca de reforzar lo que estamos haciendo. Este voluntariado es gratificante, nos sentimos bien, nos sentimos bien entre nosotras. La guerra no es alternativa, la destrucción y el odio no son el camino. También nos apoyamos en la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada por unanimidad y que exige a las partes que respeten los derechos de las mujeres y que apoyen su participación en las negociaciones. Hay un documento que invita a la paz y al compromiso de los líderes, el “Llamado de las Madres”, que alcanzó los cuatro millones de firmas y se creó una Red Iberoamericana para multiplicar el mensaje e intercambiar experiencias solidariamente.
¿Hay próximas iniciativas en el horizonte?
Justamente les queremos agradecer este espacio porque queremos difundir nuestro mensaje y la paz tiene poca prensa. Es muy grato compartir con ustedes que del 22 al 29 de abril vendrán por primera vez a la Argentina y Uruguay tres representantes de ambos movimientos: una mujer judía israelí, una mujer árabe israelí y una mujer palestina. Este evento, organizado en conjunto con el Centro Ana Frank, es muy importante y esperemos que puedan concurrir muchas personas para que se conozca que hay otros caminos para la convivencia. Queremos visibilizar nuestra labor como parte del proceso de establecer una convivencia pacífica entre los pueblos.