Se están desarrollando las asambleas “en respuesta a los ataques misóginos del gobierno y el embate institucional contra los derechos de las mujeres”, llamada por las Mujeres Abolicionistas Autoconvocadas.
Es una buena iniciativa teniendo en cuenta los brutales ataque de Milei a las mujeres en Davos, el intento posterior de quitar del código penal la figura de femicidio además de la búsqueda explícita de derogar la ley del aborto y desfinanciar todos los dispositivos institucionales de prevención de la violencia de género. Más allá de las intrínsecas limitaciones que tienen estos últimos, son fruto de décadas de luchas de las mujeres y su anulación dejará el campo aún más libre a los violentos. Como hemos contado en diversas oportunidades en este periódico, esta brutalidad desde arriba está facilitando un clima de exacerbación de la violencia machista desde abajo.
También es importante esta convocatoria porque las mujeres y los feminismos auténticos necesitan espacios de debate y acción libres y respetuosos de su propio protagonismo. Más aún considerando que el llamado transfeminismo, con el apoyo activo del peronismo y el silencio cómplice de gran parte de la izquierda, en gran medida ha encauzado al inicial pero multitudinario movimiento de mujeres a concepciones estrictamente patriarcales difundiendo la pseudoteoría queer, es decir la negación del género femenino, atacando a quien osara a contestar semejante disparate.
Las compañeras del Círculo de Amigas Feministas auspiciamos que este 8 de marzo pueda constituirse, a partir de esta asamblea, un sector independiente en defensa de la vida y la libertad de las mujeres contra la misoginia del gobierno y la violencia patriarcal. Unidas a todas las mujeres que se sientan reconocidas en esa perspectiva llevaremos bien alto nuestra bandera: “La libertad de las mujeres es la libertad de todos”.