En lo que va del
año se realizaron numerosas jornadas de lucha y movilización y, para nosotras y
nosotros, fue muy importante haber confluido en algunas de ellas con la Liga Socialista
Revolucionaria (LSR), como el 1 de febrero contra la misoginia y la homofobia,
la marcha antirrepresiva de solidaridad con los jubilados y el reciente 24 de
marzo.
Encontramos coincidencias con las y los
compañeras/os de la LSR en la identificación de la prioridad de defender las
libertades democráticas ante el avance liberticida del gobierno y en la
necesidad que tienen las vanguardias de cambiar para comprender la realidad y
actuar mejor. Pero, sobre todo, reconocemos en ellos la importancia que le dan
a defender principios e ideas alternativas y no doblegarse ante el
electoralismo febril que predomina entre los partidos de izquierda
mayoritarios. Siempre con la vocación de extender la relación a otras
realidades organizadas y, por nuestra parte, con la perspectiva de construir un
frente único, apostamos por continuar y profundizar el intercambio (afrontando
también diferencias profundas) y la unidad de acción, en el día a día y en las
iniciativas que vendrán.