Marchamos el 8 de marzo

 



Jimena Hache

El pasado 8 de marzo, miles de mujeres salimos a la calle una vez más. Una señal de reactividad fundamental en un contexto en el que la vida, la dignidad y la libertad de las mujeres están bajo ataque sistemáticamente por un gobierno misógino, reaccionario y liberticida que destila odio desde arriba, con Milei a la cabeza y su ejército de soldados digitales, y que envalentona a frustrados por abajo. Las compañeras de Comuna Socialista y el Círculo de Amigas Feministas impulsamos una iniciativa unitaria junto a la Asamblea de Mujeres Abolicionistas Autoconvocadas, confluyendo alrededor de algunas consignas como “La vida de cada mujer vale”, “La libertad de las mujeres depende de las mujeres mismas” y la defensa de derechos elementales que están en peligro, como el aborto. Luego, durante la movilización, fuimos parte activa y diferenciada dando vida a un sector independiente de la convocatoria oficial –dirigida por el peronismo queer-reglamentarista de la prostitución–, de la cual, lamentablemente, la izquierda trotskista no se diferenció. Nuestra bandera enmarcaba un espacio en el que centenares de mujeres pudimos apoyar y compartir un espíritu unitario, en defensa de la vida y la libertad de las mujeres, que es la libertad de todos. Con este espíritu, iremos a la plaza el próximo 24 de marzo: encontrémonos para preparar la marcha.