Primero la vida más frágil

 



Griselda López

Dicen que fue una situación muy difícil que las encontró sin saber qué hacer, pero esto último no es del todo cierto. La devastación del Hospital Interzonal Dr. José Penna, como consecuencia de la feroz tormenta que azotó a Bahía Blanca el pasado 7 de marzo, enfrentó a las enfermeras de guardia a una de las mayores decisiones de sus vidas: ponerse en riesgo para salvar la vida de quince bebés internados en la sala de neonatología. Se valieron de sus uniformes, de la luz de las linternas de los celulares y, ante todo, de una creatividad inagotable, fruto de un también inagotable amor por la vida. “Yo tenía una bebé de casi un kilo a la que tuve que meter adentro del ambo para que no pierda calor ni temperatura”, relataba una de las heroínas de la jornada. 

En el momento no tomaron dimensión de lo que hacían, pero cuando todas se miraron como equipo, supieron inmediatamente que debían dirigirse, como fuera, al subsuelo donde la vida más frágil dependía de ellas. Y no fue solo el deber profesional el que les dio esa certeza, o aquel no lo fue todo. En estas mujeres primó el pensamiento de las vidas que aún palpitaban allí abajo y el sentimiento de las madres que no podrían llegar al rescate de sus hijos, un sentir que las enfermeras hicieron propio. 

Hay una prioridad sentimental que liga, con mayor naturalidad, a las mujeres con los otros. Una sensibilidad que suele traducirse en un pensamiento amplio que las lleva a cuidarse no solo a sí mismas. A pensar en los demás y en la naturaleza primera que nos precede y alberga. La hazaña protagonizada por las enfermeras de Bahía Blanca muestra a todas luces cómo la sentimentalidad liberada salva vidas. La emoción y conmoción que despertó el rescate de los bebés hablan de una sensibilidad, en muchos casos dormida que, no obstante, vibra en mujeres y hombres, y que bien vale la pena hacer consciente. Las mujeres son las primeras llamadas a conocer su tesoro y a elegir cultivarlo y enseñarlo a las personas más disponibles a mejorar su humanidad.