Trotsky y el frente único: reaccionar, unir, avanzar

 



Ignacio Ríos

Las semanas previas al 24 de marzo representan una ocasión, entre las diferentes fuerzas de izquierda y los organismos de derechos humanos, para contrastar miradas sobre la situación actual y las perspectivas. Mucho se discute (y bienvenido sea) sobre el carácter del gobierno de Milei y también sobre el rol del peronismo. 

No hay un régimen fascista en Argentina, pero este gobierno reaccionario y liberticida de extrema derecha es lo que más se le acerca desde el regreso de la democracia. Implica un cambio, una fase nueva y peligrosa, agravada por el triunfo de Trump, ante la que es necesario adecuarse y reaccionar. Es evidente, por ejemplo, que en la Argentina de hoy hay dificultades para movilizarse. Desde ese punto de vista, la situación es claramente peor que en tiempos de Macri o, más atrás aún, de Menem. Milei y Patricia Bullrich no buscan mediaciones ni instrumentalizaciones, ni siquiera solo orden, sino censura y represión antipopular contra las mujeres, las y los inmigrantes, los sectores populares, las y los jubiladas/os y, especialmente, contra la izquierda. 

Hasta el día de hoy, buena parte de la izquierda sigue invirtiendo tiempo en denunciar que la oposición peronista y la burocracia sindical no están enfrentando a la derecha. ¡Por supuesto! El peronismo es una fuerza histórica que supo albergar núcleos fascistas a su interior y no es comparable a una corriente socialdemócrata, que Trotsky consideraba una parte importante de un frente único antifascista en la década del 30. No hubo en este país una fuerza socialdemócrata seria: ese lugar fue históricamente ocupado por una corriente populista, caudillista, castrense y conservadora que buscó conquistar legitimidad social entre los sectores obreros y populares, desplazando a la izquierda para afirmar el poder de la burguesía y del Estado nacional en una perspectiva de conciliación de clases. Nada que ver con un partido de bases obreras de programa reformista. La mejor apuesta continúa siendo poner en pie un frente único entre las organizaciones de izquierda, con las personas de izquierda con o sin partido, las defensoras de los derechos humanos, de la vida y de las libertades democráticas. 

Ante el peligro nazi, Trotsky llamaba al frente único entre comunistas y socialdemócratas a pesar de las enormes diferencias existentes porque era consciente claramente de lo que se cernía en el horizonte, tal como se aprecia en escritos como “Por un frente único obrero contra el fascismo” de 1931. Podemos inspirarnos en su lucidez para enfrentar la fase actual. 

“Hoy la realidad es la lucha contra el fascismo. No hay duda alguna de que hay y habrá obreros socialdemócratas dispuestos a pelear contra el fascismo codo a codo con los obreros comunistas, independientemente de los deseos o incluso en contra de los deseos de las organizaciones socialdemócratas”1. 

“¡Ninguna plataforma común con la socialdemocracia o los dirigentes de los sindicatos alemanes, ninguna publicación, ninguna bandera, ningún cartel común! ¡Marchar separados, pero golpear juntos! ¡Ponerse de acuerdo únicamente sobre la manera de golpear, a quién golpear y cuándo golpear! (…) Es preciso elaborar inmediatamente un sistema práctico de medidas (…) Este programa debe tratar la cuestión de las organizaciones de la defensa de la fábrica, la libertad de acción de los comités de fábrica, la inviolabilidad de las organizaciones y las instituciones obreras, el problema de los arsenales de los que puedan apoderarse los fascistas, de las medidas a tomar en caso de peligro...” 2. 

“Obreros comunistas: ustedes son cientos de miles, millones, que no tienen ninguna parte adónde ir; no habrá suficientes pasaportes para ustedes. Si el fascismo llega al poder, pasará como un temible tanque sobre sus cráneos y sus espinazos. Su salvación se encuentra en una lucha sin cuartel. Sólo una lucha unitaria con los obreros socialdemócratas puede conseguir la victoria. ¡Apresúrense, obreros comunistas, porque les queda poco tiempo!”3. 

1 León Trotsky, “Por un frente único obrero contra el fascismo (Carta a un obrero comunista alemán)”, en La lucha contra el fascismo en Alemania, Ediciones IPS, Buenos Aires, 2013, p.101. 

2 Ídem, p.102. 

3 Ídem, p.105.