Ignacio Ríos
A principios de abril retomamos un grupo de lectura de nuestro
periódico en City Bell (en las cercanías de La Plata) con la presencia de
Pachi, Andrés, Amílcar, Horacio y quien escribe. Optamos por compartir la
lectura del artículo “Un recurso y dos valores” de Ana Gilly en Comuna
Socialista 102 para reinterpretar la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
Quisiera recoger una de las discusiones. Horacio –protagonista,
junto con Pachi, de las luchas por los derechos humanos a fines de la dictadura
militar– empezaba preguntándose cómo pueden sedimentarse más esas ideas y
enlazar la defensa de las libertades democráticas con el bien común, sin caer
en la politiquería y el electoralismo. Amílcar se relacionó con ese
interrogante compartiendo lecciones de su compromiso en la Mesa de Escrache de
La Plata. Allí se apostaba a la condena desde abajo y al protagonismo de los
vecinos del barrio, lo cual daba la enorme oportunidad de reaccionar ante el
silencio y la complicidad, posicionarse éticamente y defender la vida y la
dignidad sacudiendo la normalidad. La cooptación de la mayoría de los
organismos a manos de los gobiernos kirchneristas fue nociva para estas interesantes
experiencias. No necesariamente la justa reanudación de las causas contra los
genocidas tenía que debilitar las acciones desde abajo por memoria, verdad y
justicia. Sin embargo, fue lo que pasó, y aún peor: la instrumentalización e
incluso la corrupción que pesó sobre la causa de los derechos humanos laceraron
las conciencias de muchas personas hasta terminar en el gran paso hacia atrás
que significó la victoria electoral de Milei y Villarruel.
Es muy estimulante cómo estos compañeros, de
importante recorrido en los derechos humanos, comparten generalizaciones y
buscan reinterpretar y actualizar ideas a la luz de nuevas coordenadas y de los
desafíos del presente, poniéndose a prueba y enriqueciendo así nuestra
reflexión común. A seguirla...