Relato de la asamblea de Espartaco

 




Candela Abrodos

Después de un 24 de marzo en el que fuimos protagonistas movilizándonos en defensa de la libertad de expresión contra la avanzada liberticida, urgía encontrarnos para pensar juntos cómo seguir. Contamos con nuestra asamblea, muy valorada por ser un ámbito donde expresarse y escucharse en plena libertad. Por ejemplo, nos preguntamos, ¿qué significa ser de izquierda hoy? Frente a tanto individualismo y ataque a la posibilidad de reconocer que los demás son nuestros semejantes, se compartió la idea de que ser de izquierda está ligado al reconocimiento humano de que todos nos merecemos una vida digna (combatiendo la falsa idea de la meritocracia), y al compromiso por defender las libertades elementales en juego. Lo asociamos con la defensa de la vida de todas/os, y no solo como contraposición al ser de derecha. ¿Tenemos posibilidades de elección en este contexto o estamos plenamente determinados por él? Es un interrogante que suscitó un debate. Fueron muchos los que expresaron que sí reconocen los márgenes electivos que tenemos, aun estando condicionados, respecto de quiénes queremos ser, márgenes también presentes en quienes oprimen y hacen el mal. Se reconoció la posibilidad de cambiar buscando ser jóvenes más sensibles, solidarios y combativos frente al mal. Hacia el final, votamos como asamblea iniciar un diálogo con una conocida de Bahía Blanca que antes, y en especial desde la tragedia del último temporal, se activa solidariamente en su barrio; queremos encontrarnos y junto a ella organizar una colecta de donaciones. También decidimos lanzar de manera regular un material de la asamblea impreso (y que exista una versión digital), con motivo de seguir compartiendo estas reflexiones, afianzar nuestra identidad y favorecer el encuentro y diálogo con otros jóvenes.