Federico Sanders
Luego de idas y vueltas, la UTA se vio presionada por los trabajadores a convocar a un paro nacional. Fue una medida contundente en todo el país, y casi no se vieron colectivos en funcionamiento. A pesar del intento de “paro dominguero” de la burocracia, se destacó el protagonismo de los empleados de la línea 60, en CABA, que ese mismo día realizaron cortes y una gran asamblea. “No queremos hacer horas extras o tener un segundo laburo. No se trata de laburar más para llegar a fin de mes, nuestro trabajo es insalubre y se hace insostenible esta situación”, declaró uno de los delegados. Choferes, técnicos, los empleados más antiguos y los más jóvenes, se encontraron para pelear juntos y poner un freno a la miseria a la que los quieren condenar. Estas asambleas son el ámbito donde pueden surgir nuevas ideas, intercambios, colaboración y cooperación entre los trabajadores de distintas generaciones y sectores.