Tomás Moresco
La adicción a las apuestas online es un fenómeno alarmante, cada vez más difundido entre adolescentes y jóvenes. La promesa de riqueza fácil e instantánea, la omnipresencia de la publicidad y la promoción por parte de influencers e ídolos del deporte contribuyen a que este perverso negocio, consentido por políticos y funcionarios, siga creciendo cada día más.
Que la juventud esté permanentemente conectada e hiperestimulada facilita el desarrollo del consumo problemático: con el celular siempre al alcance de la mano, se puede apostar en cualquier momento y lugar, las 24 horas del día. Las apps y sitios de apuestas, diseñados específicamente por las empresas para resultar lo más adictivos posible, comportan así un grave problema para la salud mental juvenil. Insomnio, aislamiento social, irritabilidad y, trastornos de ansiedad y depresión se cuentan entre las consecuencias habituales de la ciberludopatía, hay incluso casos de jóvenes con pensamientos e intentos de suicidio. A menudo, los chicos entran en difíciles situaciones de endeudamiento que repercuten en todo el círculo de personas que los acompañan: se quedan sin comer para gastar todo apostando, piden prestado a desconocidos (a veces, a mafiosos) o hasta roban a amigos y familiares. Los dueños de las casas de apuestas, legales e ilegales, no solo esconden o minimizan estos efectos nocivos, sino que emplean Inteligencia Artificial y algoritmos que reconocen en un joven con problemas depresivos, el perfil ideal para bombardear con promociones tan atractivas como engañosas.
Frente a este panorama, que evidencia tanto la irrefrenable y peligrosa sed de lucro de los poderosos como una cultura de egoísmo y materialismo que atrae cada vez a más jóvenes (sobre todo, varones), nuestra única opción posible es la sustracción. Decirle no a las apuestas online y al culto al enriquecimiento individual del que se nutren puede ser un desafío a asumir, desde hoy, como personas comprometidas en afirmar nuestra mejor humanidad contra los nuevos y feroces ataques de las tecnologías ligeras.