Respuesta al llamado de la LSR: acordamos, avancemos

 


I.R.

En la prensa de la LSR de agosto nos hemos encontrado gratamente con un llamado dirigido a organizaciones, partidos, movimientos, etc. a debatir, acordar y confluir puesto que “los grupos  militantes cotidianos enfrentamos esta ofensiva [del gobierno de Milei] con escaso intercambio colectivo, genuino, de estudio real y paciente de los otros análisis y posiciones, de aportes críticos, de acuerdos puntuales… todo ello nos coloca, a todos, en peores condiciones para la pelea”.

En este contexto de avance de la derecha y de lamentable dispersión de las fuerzas de izquierda, nos parece auspiciosa la propuesta de reflexión y debate. Es un aspecto que, en los ámbitos de izquierda y de lucha, tantas veces es relegado por la lógica del hacer y la mera articulación de actividades sin un pensamiento previo, menospreciando totalmente el intercambio de opiniones.

Este es un aspecto fundamental: nuestra propuesta de frente único –la que hemos defendido desde el preciso momento de la victoria electoral de Milei hace dos años– no nació de un ejercicio de voluntarismo sino de una comprensión de la realidad, de la identificación de los principales desafíos, prioridades y peligros, del que puede surgir una clarificación que hoy es más necesaria que nunca. ¿Acaso esta  no debería ser una tarea primordial para la izquierda? Sobre todo en momentos en los que el mundo está cambiando aceleradamente y se derrumba el sistema político de posguerra. A propósito, nos parece atinado, del llamado de la LSR, la intención de encuadrar esta fase en el contexto bélico  planetario que impulsa el avance de las ultraderechas, todo lo cual tiene impactos concretos en Latinoamérica y en el país. Este debate, abierto a otras realidades organizadas, puede ser enriquecedor y esperamos arribar a comprensiones comunes y a iniciativas en unidad. Manos a la obra.