Hijos para la guerra


 

C. B.

En Rusia se aprobó un protocolo en el cual las mujeres que no quieren tener hijos son derivadas al psicólogo con el objetivo de torcer su decisión. Putin está preocupado, parece que son muchísimas. Claro, porque las mujeres se sienten responsables de cuidar la vida de las/os niñas/os que traen al mundo y muchas se niegan a hacerlo en este contexto de guerra sin fin. 

La verdadera razón que impulsa aquel infame protocolo es que al Kremlin lo obsesiona la falta de reservistas para su incursión bélica criminal porque la guerra está diezmando a varias generaciones de jóvenes. Putin quiere hijos para la guerra, pero por fortuna parece haber un conjunto creciente de mujeres que, a sabiendas de la tragedia que significa y significará para tantas/os niñas/ os, rechaza esta posibilidad.